Es el único té que mejora con los años. Mientras los demás pierden aroma con el tiempo, un buen pu-erh se vuelve más redondo, más profundo y más caro.
Qué es el té rojo
El té rojo o pu-erh viene de la región de Pu'er, en la provincia china de Yunnan. Se hace con hojas de Camellia sinensis, igual que el verde y el negro, pero pasa por algo que ningún otro té vive: una fermentación microbiana.
Ojo con la palabra: el té negro se oxida, que es una reacción enzimática. El pu-erh se fermenta, con microorganismos vivos trabajando la hoja. Es más parecido a lo que pasa con un queso o un vino.
Crudo y cocido
El sheng o crudo se fermenta de forma natural y lenta. Puede envejecer décadas — hay tortas de cincuenta años que se subastan como vinos.
El shou o cocido se desarrolló en los años setenta para acelerar el proceso: se fermenta en pilas húmedas durante semanas. Es el más común y el más accesible.
Cómo sabe
Terroso, profundo, con notas de madera húmeda y a veces de tierra después de la lluvia. Sin astringencia: no reseca la boca como puede hacerlo un té negro fuerte.
Es de los tés que dividen opiniones. A quien le gusta, le gusta mucho.
Qué aporta
Su fermentación genera compuestos que no existen en otros tés. Tradicionalmente se toma después de comidas abundantes porque ayuda a que la digestión vaya más ligera — en China es habitual servirlo al final de banquetes grasos.
Contiene teína, aunque su efecto se percibe más suave que el del té negro.
Cómo prepararlo
Agua a 95 °C, cuatro minutos. Pero lo interesante del pu-erh son las reinfusiones: la misma hoja da cinco o seis tazas, y muchos consideran que la segunda y tercera son mejores que la primera.
Un enjuague rápido de diez segundos antes de la primera infusión despierta la hoja y limpia el polvo del prensado.
Nuestras versiones
Té Rojo en Hoja — Pu-erh en hoja suelta.
Té Rojo TBC — En corte fino, libera más rápido.
Rojo Cacao — Con corteza y nibs de cacao.
Todos en Té Rojo, a granel y en sachets.
Producto alimenticio de origen natural. No es un medicamento. Si tienes una condición médica, estás embarazada o tomas algún tratamiento, consulta a tu médico antes de incorporarlo a tu rutina.