No es una planta ni un alga en el sentido común: la espirulina es una cianobacteria, uno de los organismos más antiguos del planeta. Lleva unos 3,500 millones de años aquí.
Qué es la espirulina
Su nombre viene de su forma: vista al microscopio es una espiral verde azulada. Crece en lagos alcalinos de aguas cálidas.
Y tiene historia en México: los mexicas la recolectaban del lago de Texcoco y la llamaban tecuitlatl. La secaban en tortas y la comían con tortilla. Los cronistas españoles la describieron como un "queso de lodo".
Qué aporta
Su composición es lo que la hizo famosa: es de las fuentes vegetales más concentradas de proteína, con alrededor del 60% de su peso seco.
Contiene hierro, vitaminas del grupo B, betacaroteno y ficocianina, el pigmento azul responsable de su color y de buena parte de su capacidad antioxidante.
Es de los pocos alimentos vegetales que aportan todos los aminoácidos esenciales, lo que la vuelve interesante en dietas sin productos animales.
Cómo tomarla
Sabe a mar. No hay forma delicada de decirlo: su sabor es marino e intenso, y a mucha gente le cuesta al principio.
El truco es no tomarla sola. Media cucharadita en un licuado con plátano, mango o piña queda bien: la fruta dulce equilibra el sabor. También funciona en jugo verde o en agua con limón.
Empieza con poco —media cucharadita— y sube gradualmente.
Cómo elegir una buena
El color debe ser verde oscuro con reflejo azulado, no verde pálido ni café. El olor, marino pero limpio, nunca a pescado podrido. Y la textura, polvo fino y suelto, no apelmazado.
El origen importa: la espirulina absorbe lo que hay en el agua donde crece, así que conviene saber de dónde viene.
Dónde encontrarla
Espirulina en Polvo — A granel, de 50 g a 500 g.
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Producto alimenticio de origen natural. No es un medicamento. Si tienes una condición médica, estás embarazada o tomas algún tratamiento, consulta a tu médico antes de incorporarlo a tu rutina.